¿Cómo aprender a meditar?

MI OPINIÓN COMO INSTRUCTOR DE MEDITACIÓN

La meditación es una práctica que durante milenios se ha considerado que no es posible transmitir por la palabra, libros, etc. Es la transmisión personal directa lo que generalmente mejor funciona. ¿Por qué?

Comparto en gran parte esa consideración. Sobre todo al principio, cuando se quiere emprender la práctica, aprender.

En la cercanía, practicando con quienes ya practican, se comienza de una forma sencilla y espontánea a tener experiencias con la meditación, que abren gradualmente la comprensión hacia lo que la meditación es, deshaciendo muchos mitos y leyendas, prejuicios y expectativas que sobre ésta práctica puedan tener quienes no la conocen.

Es interesante reflexionar sobre esto: Sin importar la predisposición que las personas tengan, es decir, si sienten hacia ella atracción o (por el contrario) rechazo, deseo o desinterés, esto no importa al momento de comprobar que, igualmente, muchas personas elaboran ideas sobre la meditación antes de haber practicado, experimentado e investigado en profundidad. O también sucede a menudo que esas ideas se tienen porque se adquieren de otras personas que las han elaborado de esa forma poco profunda anteriormente descrita, las cuales se las han transmitido, en ocasiones con una fuerte convicción. Este es uno de los primeros y principales obstáculos, ya que no es fácil investigar o conocer en profundidad algo cuando se tiene una idea previa de ello de la que no se está dispuesto a apartarse para así poder profundizar sin la dificultad que para la percepción suponen las expectativas o los prejuicios.

Considero que el aprendizaje presencial es la forma idónea de comenzar a aprender. Como decía, cuando practicas con personas que ya obtienen abundantes frutos en sus prácticas y saben compartir estos frutos, recibes experiencias directas en el interior. Comprendes que debe ser realmente muy difícil experimentar de otra manera “eso” (indescriptible) que has experimentado, o muy complicado aprenderlo mejor de otra forma que mediante esa transmisión directa que sucede “en el silencio”, “de corazón a corazón”, más allá de las palabras, los conceptos o los contenidos mentales.

Esto, por supuesto, siempre y cuando sea una realidad que quienes enseñen la práctica estén capacitados para transmitirla, pues a día de hoy es relativamente frecuente encontrar a personas (generalmente muy buenas personas) que enseñan a meditar (generalmente con muy buenas intenciones), careciendo de la preparación que les permite o capacita para ejercer esta transmisión.

¿Se puede, en definitiva, aprender “solo”, “sin ayuda de nadie”? 

En mi caso no aprendí solo, sentí muy claramente que lo mejor que podía hacer era buscar ayuda y agradezco muchísimo toda la ayuda que recibí. En base por tanto a mi experiencia personal, pero también por lo que he podido observar durante los muchos años que llevo practicando, compartiendo, escuchando a muchas personas que lo han intentado de ambas formas, mi más sincera opinión es que seguramente sí, creo que es posible, en algunos casos, aprender solo. Sin embargo creo que, salvo excepciones, aprender sin la ayuda de nadie entraña mayor dificultad, esfuerzo y a menudo conlleva demasiado tiempo y esfuerzo, lo que desespera a muchas personas, que desisten.

Hablo en todo momento de lo que ha sido para mí la meditación, que en mi experiencia está más allá de lo que la mayoría de personas entienden por atención plena o método mindfulness, que me parece que es algo un tanto diferente (en mi opinión, se puede experimentar una conexión con la meditación sin darse el mindfulness, y se puede practicar muy bien mindfulness sin llegar a meditar). El método mindfulness, tal como lo he conocido, además de parecerme algo muy útil, me resulta más “sistematizado” y más concreto, “sujeto al cuerpo y la mente”, por tanto, más asequible para poder practicar en soledad o explicar con palabras a otros (aunque también creo que los resultados en soledad pueden ser más duros de obtener y más limitados también que si se practica con quienes practican meditación efectivamente. Esto es una opinión personal).

De esta forma, que ha sido siempre la más natural (aprender practicando con quienes ya practican) con el tiempo constatas que no necesitas ayuda para meditar y, con el tiempo, incluso eres tú quien puede ayudar a meditar a otras personas.

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2 thoughts on “¿Cómo aprender a meditar?

    1. Hola David. Muchas gracias por tu comentario, hemos revisado el enlace y ya va correctamente. Gracias y un saludo

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